Alessandra Zepeda
Jefa de Mantenimiento, Aceros del Sur
“Instalamos la cámara LIR-128 en el horno de arco eléctrico. Detectamos un punto caliente en el refractario a los tres días, algo que con termopares habría pasado desapercibido hasta la próxima parada programada. Eso nos evitó una fuga de acero líquido.”
Monitoreo continuo
Ana Esparza
Supervisora de Procesos, Química del Norte
“La matriz OPM-4K nos permitió reducir en un 40% las inspecciones manuales en el reactor de craqueo. Ahora recibimos alertas automáticas cuando el gradiente supera los 15°C por metro. El equipo de operación confía más en los datos que en las rondas visuales.”
Automatización
Valentina Guerrero
Ingeniera de Confiabilidad, Fundición Patagonia
“El pirómetro T-900 reemplazó a un equipo óptico anterior que fallaba cada dos meses por el polvo de coque. Con la carcasa IP67 y la lente de silicio, llevamos ocho meses sin una sola interrupción. La precisión de 0.01°C nos ayuda a ajustar la combustión en tiempo real.”
Robustez industrial
Marcelo Quinteros
Gerente de Operaciones, Hierros del Litoral
“Integramos la matriz OPM-4K con nuestro SCADA existente. La latencia de menos de 5 ms nos permite cerrar el lazo de control sobre las válvulas de gas en menos de un segundo. Antes teníamos que esperar el reporte del turno nocturno para corregir desviaciones.”
Integración SCADA
Sofía Martínez
Coordinadora de Calidad, Refractarios del Centro
“La cámara lineal LIR-128 nos dio un perfil térmico completo del horno rotatorio. Identificamos tres zonas con desgaste acelerado que no aparecían en las termografías manuales. Ahora programamos los parches de refractario con datos precisos, no con estimaciones.”
Mantenimiento predictivo
Luisina Roldán
Directora Técnica, Combustión Controlada S.A.
“Probamos el pirómetro T-900 en un horno de cemento con temperatura ambiente de 180°C. Sin refrigeración adicional, mantuvo la precisión durante toda la campaña de 90 días. El ahorro en mantenimiento del sensor cubrió la inversión en menos de un año.”
Alta temperatura